Francisco Narváez
Nacido en Porlamar, Venezuela, en 1905, Francisco Narváez es reconocido como uno de los más grandes escultores de Venezuela y una figura central en el desarrollo del arte moderno en el país. Desde joven, Narváez mostró un talento excepcional, que lo llevó a estudiar en la Academia de Bellas Artes de Caracas y luego en la Académie Julian en París.
A lo largo de su carrera, Narváez fue conocido por su capacidad de integrar las influencias europeas modernas con las tradiciones indígenas y populares venezolanas. Su obra está profundamente enraizada en la identidad nacional, destacando la figura humana, especialmente la mujer venezolana, con una monumentalidad y fuerza que evocan tanto la modernidad como lo ancestral. Trabajó con diversos materiales, pero el bronce y la piedra fueron sus predilectos, permitiéndole plasmar con gran destreza las formas volumétricas y los detalles orgánicos.
Narváez no solo dejó una huella en el ámbito de la escultura, sino también en la arquitectura de Venezuela, colaborando en importantes proyectos públicos como el diseño de la fuente de la Plaza O’Leary en Caracas y las esculturas del emblemático edificio de la Universidad Central de Venezuela. Su obra ha sido exhibida internacionalmente y es parte fundamental del patrimonio cultural venezolano.